¿Cómo enfrentar el síndrome post vacacional?

Dejar los días de sol y playa atrás, para volver a la rutina y los horarios puede ser un cambio que afecte a los niños ¡Aprende a facilitarles este proceso!

Volver a los horarios y exigencias de la rutina implica un cambio de hábitos que, si son bien guiados, no deberían afectar el bienestar de los padres e hijos. En general, las personas que sufren del síndrome post vacacional, pueden experimentar sensación de cansancio constante, dificultad en la concentración y variaciones en la calidad del sueño.

"Este síndrome se manifiesta en muchas personas como una dificultad en la adaptación a las actividades cotidianas, laborales o académicas tras finalizar el período de ocio y vacaciones, haciendo más difícil retomar el ritmo y funcionamiento normal en aquellas actividades que realizamos la mayor parte del año", explica Kenneth Fisk, psicólogo de pacientes GES de Clínica Reñaca, parte de Bupa.

Más allá del cansancio que puede provocar este síndrome, también pueden aparecer síntomas como:

La vuelta a clases

Ante la prolongación de fenómenos como la falta de interés, irritabilidad, sensación de inquietud o nerviosismo en los hijos por más de dos semanas, es recomendable consultar a un especialista.

Por lo anterior, existen variadas técnicas y hábitos que podemos realizar para minimizar los efectos del síndrome post vacacional, sobre todo en los niños, ya que ellos durante el verano pasan largos periodos de descanso.