Ortodoncia: 5 síntomas de que tu hijo puede necesitarla

La primera visita al ortodoncista se debe realizar entre los 7 y 8 años, cumpliendo los padres un rol muy importante, ya que de ellos dependerá la detección de anomalías dentomaxilares que pueden ser corregidas a temprana edad.

Los conocidos como "frenillos", corresponden a aparatos que se aplican en los dientes durante un tratamiento de ortodoncia, el que si se inicia a temprana edad, puede corregir anomalías dentomaxilares, que afecten el desarrollo de la mordida y huesos de la cara.

"Un tratamiento de ortodoncia, consiste en una serie de intervenciones a nivel bucal que permiten una correcta relación entre los dientes y sus huesos de soporte", indica Ximena Donoso, ortodoncista de Dental Bupa.

Actualmente, un tratamiento de ortodoncia se puede comenzar aunque no se haya completado el cambio de todos los dientes temporales, porque como explica la ortodoncista "estos tratamientos no solo mueven dientes, sino que la mayoría de las veces consiste en modificar la forma en que se están desarrollando los huesos de la cara, pudiendo con esto, dar la oportunidad a que los tratamientos cumplan con objetivos tanto funcionales como estéticos".

Respecto al tiempo que dura un tratamiento de ortodoncia, la doctora da a conocer que es difícil generalizar, ya que cada caso es único y depende de muchos factores, dependiendo de los objetivos que se quieren alcanzar, pero en promedio, un tratamiento de ortodoncia oscila entre el 1 y 3 años en general.

Ortodoncia: 5 síntomas de que tu hijo puede necesitarla

La recomendación fundamental es estar atentos al desarrollo de la cara, cambio de dientes temporales y salida de los definitivos, como también:

  1. Pérdida tardía o prematura de los dientes de leche: Este fenómeno puede provocar desajustes en la ubicación de los dientes definitivos.
  2. Excesivo espacio entre los dientes: Este síntoma se puede producir porque las piezas dentarias son muy pequeñas o porque el arco dental es muy ancho, realidad que se puede corregir con ortodoncia.
  3. Problemas al masticar o morder: Si notas que tu hijo hace muecas al morder o masticar, es necesario consultar, ya que puede estar masticando por un solo lado, provocando una falta de equilibrio que puede desencadenar en una mordida cruzada.
  4. Dificultad para hablar o pronunciar: Si notas que tu hijo tiene dificultad al hablar o pronunciar ciertas palabras, es recomendable consultar a un ortodoncista para apoyar con tratamiento, el correcto desarrollo de su lenguaje.
  5. Dientes superiores o inferiores que sobresalen: Esto se produce por un mal encaje de las piezas dentarias definitivas o un desarrollo irregular de la mandíbula superior o inferior.